Este bizcocho se hace en un tiempo récord, el coste de los ingredientes es mínimo y os permite quedar estupendamente ante una visita inesperada. En este caso, yo lo usé para postre, pero se puede tomar con el café de la tarde o del desayuno. ¡Qué rico!
Dificultad: Muy fácil
Tiempo de preparación: 45 minutos (contando los 30 minutos de horno).
Ingredientes (6 personas):
Un yogur.
3 medidas de yogur de harina.
2 medidas de yogur de azúcar (yo usé azúcar moreno).
1/2 medida de yogur de aceite (una entera si no usamos mantequilla, yo la usé sólo para derretir el chocolate).
Una medida de yogur de cacao en polvo (yo usé cacao en polvo del Mercadona, del que se toma con la leche).
3 huevos.
1/2 tableta de chocolate con leche (aunque le podéis poner una entera, según lo golosos que seáis, o nada de chocolate de tableta, por la misma razón).
2 cucharadas soperas de mantequilla o margarina (aproximadamente).
Un chorrito de leche.
Un sobre de levadura.
Elaboración:En un bol, ponemos la harina, el cacao en polvo, el azúcar y la levadura. Con ayuda de una batidora, lo mezclamos todo hasta que no queden grumos (en realidad, se podría mezclar todo junto salvo la tableta del chocolate y la mantequilla, que son para fundir después: lo de hacerlo así es una manía personal).
Incorporamos después al bol todo lo demás, excepto el chocolate y la mantequilla, y le damos otras vueltas con la batidora. Debe quedar algo más o menos así:

Cogemos el chocolate, lo dividimos en onzas y lo ponemos en un cuenco junto a la mantequilla.

Lo metemos en el microondas (un minuto y medio o así) y fundimos el chocolate y la mantequilla. Añadimos al bol en el que están el resto de ingredientes y mezclamos.
Una vez que todo está mezclado, engrasamos un molde (de tamaño mediano) para horno con mantequilla

y volcamos en él la mezcla.

Horneamos durante 25/30 minutos (180º), apagamos el horno y dejamos reposar ahí hasta que se enfríe. Mi consejo es que, si véis que se tuesta por los bordes, le bajéis la temperatura y lo dejéis cocer 10/15 minutos más. La prueba de que está cocido será meter un cuchillo y que salga limpio.
Y ¡ya está! Tenéis un bizcocho estupendo. Aquí os pongo mi sugerencia de presentación: un poco de nata montada, un plátano a rodajas untado con mantequilla y un minuto al microondas y un pelín de sirope de chocolate. ¡Pero qué bueno!

* Nota: aunque, por la foto, pueda parecer lo contrario, el postre lo comimos con cuchara (y no con cubiertos de carne ¡qué descuido dejarlos ahí para la foto!).